Viaje a La Alpujarra: Pampaneira, Bubión y Capileira

Imagen de una casa típica de Bubión, en La Alpujarra

Imagen de una casa típica de Bubión, en La Alpujarra (Foto: Málaga Slow Guide)

Hay veces que bastan un par de horas en coche para adentrarse en otro mundo. Y esto ocurre con el viaje que realizamos al Barranco del Doquiera, donde visitamos Pampaneira, Bubión y Capileira, tres pequeños pueblecitos de La Alpujarra de Granada que conservan en sus callejuelas empinadas las tradicionales casas de techos planos de pizarra, tinaos y chimeneas, la artesanía de la jarapa y donde se come estupendamente. Nosotros optamos por la sopa alpujarreña y unas migas espectaculares, aunque también es muy conocido el plato alpujareño con papas a los pobre, huevos fritos, longaniza, morcilla y pimientos.

Calle empedrada de Bubión, con las típicas jarapas en la puerta

Calle empedrada de Bubión, con las típicas jarapas en la puerta (Foto: Málaga Slow Guide)

Esta escapada es muy recomendable porque el trayecto en coche es fácil y nada pesado. En autovía desde Málaga hasta la salida hacia Órgiva (unos 100 kilómetros) y luego otros 30 kilómetros hasta Pampaneira, eso sí, por una carretera con bastantes curvas y que pone a prueba el estómago de los niños. Bubión y Capileira están muy cercas unos de otros y es fácil el acceso y el aparcamiento.

Detalle de una jarapa típica de La Alpujarra

Detalle de una jarapa típica de La Alpujarra (Foto: Málaga Slow Guide)

El trenzado con esparto es otra de las actividades artesanas en La Alpujarra (Foto: Málaga Slow Guide)

El trenzado con esparto es otra de las actividades artesanas en La Alpujarra (Foto: Málaga Slow Guide)

Esta escapada es perfecta para conocer cómo son los pueblos alpujarreños y pasear por sus calles, donde es fácil encontrar telares en los que fabrican la típica jarapa con los métodos de siempre, con deshechos de fábricas textiles. Es curioso como, estando tan cerca de la costa, estos pueblecitos de apenas unos cientos de habitantes han conservado durante siglos las influencias de los íberos, romanos y árabes. Nos llamaron mucho la atención los tejados planos de las casas, con sus chimeneas cilíndricas con un sombrerete de pizarra;  las calles empedradas y las numerosas acequias y fuentes, recuerdo de la pasión musulmana por el agua. Las casas son un ejemplo de su adaptación al terreno y a la climatología; los materiales utilizados y sus anchos muros logran resguardarlas del durísimo invierno de viento, frío y nieve y del calor en verano.

Plato de migas de Capileira con morcilla, chorizo, pimientos y tocino (Foto: Málaga Slow Guide)

Plato de migas de Capileira con morcilla, chorizo, pimientos y tocino (Foto: Málaga Slow Guide)

Fuente de San Antonio de Pampaneira, cuya leyenda cuenta que ayuda a encontrar novia (Foto: Málaga Slow Guide)

Fuente de San Antonio de Pampaneira, cuya leyenda cuenta que ayuda a encontrar novia (Foto: Málaga Slow Guide)

 

Nosotros culminamos la visita con una buena comida en el bar El Tilo de Capileira y no nos arrepentimos: una sopa y un plato de migas alpujarreñas riquísimas.

En el entorno de esta valle a numerosas posibilidades de rutas de senderismo adaptadas a diferentes dificultades. Está página web de Capileira muestra algunas de ellas.