Museo Jorge Rando: la sala de estar del expresionismo

Vista de una de las exposiciones en el Museum Jorge Rando

El Museum Jorge Rando es una de las sorpresas agradables que la ciudad reserva a los viajeros y caminantes. Está enclavado en el corazón del barrio del Molinillo, que en su día formó parte del arrabal de Fontanalla, el primero en la expansión de la ciudad antigua. Era un barrio de fabricantes de cerámica como atestiguan los restos encontrados a lo largo de los años y la toponimia de algunas calles, como la calle Ollerías, donde también se encuentra el magnífico Museo del Vidrio, en cuyo entorno se hallaron hornos de cerámica. Las actividades alfareras, de herencia romana, proliferaron en esta zona gracias a la facilidad para encontrar materia prima y por la abundancia de agua. Si eres de los que huyes de la globalización y de las franquicias y buscas el encanto de lo local, el barrio por excelencia, este paseo es muy recomendable pese a la imagen decadente de lugares como el Mercado del Salamanca, conocido popularmente como el mercado del Molinillo y construido por Manuel Rubio.

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Imagen de una sala del Museum Jorge Rando

El museo está anexo al Monasterio de las Mercedarias, en un edificio sufragado por su fundadora, doña Mercedes Bisso Vidal, e inaugurado en 1893. Está conformado por el convento, la iglesia, la casa de guardases y un colegio-guardería. Hay también un patio con un ejemplar de mandarino, plantado por doña Mercedes hace 130 años, que se puede contemplar desde el propio museo.

Patio exterior del Museum Jorge Rando con el mandarino centenario

Patio exterior del Museum Jorge Rando con el mandarino centenario

Si el contenedor es de por sí interesante, el contenido de este museo es tan sugerente como la biografía de Jorge Rando. Este artista malagueño (1941) está considerado como uno de los grandes representantes del neoexpresionismo y siempre ha tenido una intensa relación con la filosofía en la búsqueda y estudio de la poética expresionista. A los 20 años se marchó a Alemania para seguir sus estudios y allí, además de mantener su creación pictórica y escultórica y descubrir definitivamente el expresionismo, se convirtió en un agitador cultural en Colonia, con locales de jazz como el Strickstrumpf o el primer local de música en vivo con bandas de New Orleans. En 1968 abrió la primera Taberna Flamenca de alemania, por donde pasaron Paco de Lucía, Camarón de la Isla o Paco Cepero, y en 1972 inauguró el primer Rock Center.

Obra de Jorge Rando

Obra de Jorge Rando

Con esta trayectoria inquieta, que compatibilizó con el estudio de los filósofos alemanes y la conexión con la cultura alemana y centro-europea de aquellos años, es lógico entender la trascendencia de la obra de este autor empeñado en convertir su museo en la sala de estar del expresionismo donde el mirador de cuadros, como a él le gusta definir a los contempladores del arte, se dejen llevar por la atmósfera de esa poética expresionista. Y es verdad que es un museo diferente, quizá un proyecto influido por esa permanente vocación de agitar la cultura, desde el jazz, el flamenco, el rock, la filosofía, la pintura o la escultura, a la que se lanzó después de realizar un curso de soldador recién llegado a Alemania.

Puertas siempre abiertas… para que las personas entren y el museo salga

El Museum Jorge Rando alberga la obra de Rando y celebra exposiciones temporales de artistas expresionistas nacionales e internacionales. En sus primeros meses de andadura, el centro ha expuesto obras de la artista Käthe Kollwitz y del escultor

Obra de Ernst Barlach en el Museum Jorge Rando

Obra de Ernst Barlach en el Museum Jorge Rando

Para saber mucho más: www.museojorgerando.org