En el corazón de Louise Bourgeois

Araña (1996). © Museo Picasso Málaga
Araña (1996). © Museo Picasso Málaga

Hasta el 27 de septiembre de 2015, en el Museo Picasso Málaga

 

Llego al Museo Picasso unos minutos antes de su apertura. Aún no aprieta mucho el calor y las tiendas de souvenirs empiezan a colocar sus expositores. Apenas cuatro personas haciendo cola. A las diez en punto, con la precisión de un reloj suizo, se abren las puertas. Estoy expectante. Formo fila. Apenas unos segundos después, miro hacia atrás. La cola de gente supera ya la veintena. ¿De dónde han salido con tanta rapidez y sigilo?

Compro mi entrada y cojo una audioguía. La mejor decisión del día. Aún no lo sabía, pero marcó la diferencia entre ver una exposición excelente -que no está nada mal- y sucumbir ante el intenso mundo artístico y personal de Louise Bourgeois. Y eso, sí que fue toda una experiencia.

La audio-guía del Museo Picasso y mi libreta para tomar notas. Todo listo para comenzar el viaje

La audio-guía del Museo Picasso y mi libreta para tomar notas. Todo listo para comenzar el viaje

En el patio de entrada al museo, me recibe una de las famosas esculturas arácnidas de la artista. Esta ‘Araña’, creada en 1996, mide tres metros de altura y es impresionante.

De nacionalidad francesa y estadounidense, la artista fue apodada la 'Mujer araña' debido al impacto de estas enormes esculturas. La más grande, 'Maman' mide más de nueve metros y ha sido exhibida por todo el mundo.


Mira el montaje de la araña en el Museo en su cuenta de Instagram

museopicassomalaga

https://instagram.com/p/5KIBDavZp8/

La Araña es una oda a mi madre. Ella era mi mejor amiga. Como una araña, mi madre era tejerdora. Mi familia estaba en el negocio de restauración de tapices, y mi madre estaba a cargo del taller. Igual que las arañas, mi madre era muy astuta. Las arañas son presencias agradables que comen mosquitos. Sabemos que los mosquitos esparcen enfermedades y por lo tanto, no son bienvenidos. Entonces, las arañas son proactivas y de mucha ayuda, justo como lo era mi madre.

Louise Bourgeois

 

Mi primera parada es un recorrido fotográfico por la vida de Bourgeois (París, 1911- Nueva York, 2010). Una pequeña de enormes ojos azules. La niña Bourgeois feliz con sus padres y hermanos en Francia, en la playa, luciendo vestido de Coco Chanel y sonriendo con sus compañeras de estudios. Estudiando; primero geometría espacial y calculo diferencial en La Soborna y luego Bellas Artes. Esquiando en Suiza. Fotografías con su marido,  el estadounidense e historiador de arte Robert Goldwater, y sus hijos en Nueva York. En su estudio. Con sus esculturas. Una mujer que aparece sonriente, familiar, elegante, vanguardista vistiendo una escultura de látex. Retratos junto a Andy Warhol y a su inseparable ayudante Jerry Gorovoy. Bourgeois trabajando incansablemente en un grabado en 2009. Bourgeois con más de 90 años que se despide sujetando un letrero frente a su rostro donde se lee ‘Be Calm’. Buena sugerencia de alguien que dejó bordada en un pañuelo esta frase: «He estado en el infierno y he vuelto. Y permítanme decirles que fue maravilloso»

Fotografía de Louise Bourgeois

Fotografía de Louise Bourgeois

Y es que, si nos dejásemos llevar sólo por las apariencias, podríamos pensar que su vida, la de una mujer culta y de familia acomodada, fue un camino de rosas. Pero basta pisar la primera de las nueve secciones de muestra para darse cuenta de que las cosas casi nunca son lo que parecen.

La obra de Louise Bourgeois, apuntan desde la pinacoteca, «es compleja, radical y a veces terriblemente directa. En sus esculturas y sus obras retrató emociones y experiencias intensas. La influencia de Bourgeois sobre los artistas de las generaciones siguientes ha sido incalculable. Fue una adelantada también para el arte feminista: ”Durante toda mi vida de escultora he intentado hacer que la mujer dejara de ser objeto para ser sujeto activo”».

La carrera artística y su evolución se materializan en las 101 obras de la exposición ‘He estado en el infierno y he vuelto’, de las cuales una treintena se exponen por primera vez al público. Sin embargo, la muestra no es un viaje cronológico sino que se ha dividido en nueve secciones según los temas en los que la artista pone su foco de atención una y otra vez. Temas personales convertidos en universales como el miedo, el cuerpo, el erotismo y la angustia…

Imagen de la obra de Bourgeois, Mujer casa, tomada del catálogo de la exposición

Imagen de la obra ubicada en la sección La fugitiva, tomada del catálogo de la exposición

La primera parte de la exposición La Fugitiva hace alusión a la salida de Bourgeois de Francia tras casarse con Goldwater. Laminas en tinta de una mujer que parece huir de un pasado traumático y del nuevo papel que tuvo que asumir en Estados Unidos. En el grabado ‘Mujer Casa’ se contempla una mujer cuya parte superior se esconde o se sustituye por una casa.

«La fascinación surrealista por el primitivismo y el rito es muy visible» en las esculturas de la Soledad, la segunda parada. Obras esbeltas, filiformes, aisladas y elaboradas en diversos materiales desde el bronce a la madera y los textiles. Algunos simulando un frágil equilibrio.

Serie de esculturas de Bourgeois en la sección dedicada a la 'Soledad'.  © Museo Picasso Málaga

Serie de esculturas de Bourgeois en la sección dedicada a la ‘Soledad’. © Museo Picasso Málaga

Trauma constituye uno de los espacios que más me impresionó. Es el resultado de sus experiencias más sombrías, muchas de ellas acaecidas en su infancia. Una niña que no sabe expresar con palabras sucesos complejos que le provocan desvalimiento, confusión y trauma. La influencia de su padre y la «traición que sintió cuando se destapó la relación que mantenía con la institutriz inglesa de la familia», Sadie Gordon, quien estuvo trabajando durante casi una década con la familia. Es posible que la obra ‘Pareja, (1996)’, haga alusión a este trauma. Dos figuras elegantemente vestidas y sin cabeza yacen abrazados uno sobre otro. La perturbadora  instalación ‘Untitled, (1996). Ropa, hueso, goma y acero’, redunda en la angustia y el estrés asociada a las figuras de la costurera y la amante en el juego de palabras: Seamstress, Mistress, Distress, Stress.

En Fragilidad aborda la fragilidad mental y corporal. Destaca ‘El desafío (1994)’ un carrito de abarrotado de piezas de vidrio -espejos, jarrones, frascos, etcétera- propiedad de la artista y el intenso dibujo ‘The birth, (2007)’, realizado en gouache sobre papel.

La quinta sección, Estudios del natural, ahonda en la conexión entra la naturaleza y el cuerpo humano en el arte. La artista experimenta con distintos materiales como el látex y el plástico.

Continúo mi paseo y entro en la que fue otra de mis secciones favoritas Movimiento eterno.

Arce of Hysteria (Arco de histeria),1993. © Museo Picasso Málaga

Arce of Hysteria (Arco de histeria),1993. © Museo Picasso Málaga

Para entonces mi mente está ya abarrotada de sensaciones y se deja llevar. El centro de la sala lo ocupa la escultura del cuerpo de un hombre suspendido en completa relajación. Esta pieza ‘Arco de histeria, (1993)’ supone una crítica a la afirmación de que dicho trastorno afectaba exclusivamente a las mujeres. A su alrededor los«hipnóticos» grabados de grandes dimensiones, como los califican acertadamente desde el Museo, que forman un contínuo flujo de arterias y circulación sanguínea.

El tema de las Relaciones de las personas consigo mismas y con los demás fascinaba a Bourgeois. La complejidad de las mismas, el amor, la unión, la separación y el dolor…

Escultura de Bourgeois en la sección Relaciones de la muestra 'He estado en el infierno y he vuelto'. © Museo Picasso Málaga

The Couple (La pareja), 2003. Escultura de Bourgeois en la sección Relaciones de la muestra ‘He estado en el infierno y he vuelto’. © Museo Picasso Málaga

En Tomar y dar se puede ver una serie de dibujos de manos que se encuentran e interactúan. «Las imágenes expresan la gratitud de la artista» a su ayudante Jerry Borovoy que trabajo con ella durante 30 años e «iba a su estudio casi todos los días a las diez de la mañana».  Llama también la atención la escultura de un antebrazo con dos manos en cada uno de sus extremos; en ausencia de tensión, una mano da y la otra recibe.

Equilibrio, cierra la muestra y  podemos ver emblemáticas obras de la artista que hacen referencia precisamente a al equilibrio y la redención. Una de sus afamado celdas  ‘Cell XXVII (2004-2005)’ podría representar el subconsciente. Una estancia abierta que recibe influencias del exterior donde se observa a una mujer sentada y aparentemente en paz, abosrta en su pensamientos con una esfera azul en su regazo. A su alrededor cinco columnas que pudieran simular la paz y el orden que le ofrecía la geometría frente a lo cambiante de la vida. Un espejo oscilante sobre la celda simula el pasado y la distorsión entre el reflejo y la realidad.

Finalmente, la obra Sin Título (He estado en el infierno y he vuelto), 1996′, un pañuelo blanco y azul «bordado con palabras que parecen expresar la quintaesencia tanto del arte de Bourgeois como de esta exposición: ‘He estado en el infierno y he vuelto. Y permítanme decirles que fue maravilloso’».

Bourgeois, Cell XXVII. © Museo Picasso Málaga

Bourgeois, Cell XXVII. © Museo Picasso Málaga

Y yo tengo la estúpida sensación de haber bajado a los infiernos con ella. Impactada por la cercanía y la complejidad de la obra de Bourgeois, abandono el Museo algo exhausta con la sensación de haber formado parte una intenso viaje emocional.

Y permítanme decirles que…

 

La exposición de Louise Bourgeois en el Museo Picasso Málaga está Comisariada por Iris Müller-Westermann y organizada con el Moderna Museet

Este vídeodocumental que Nigel Finch dirigió en 1994 para la BBCLouise Bourgeois: No Trespassing’, es exhibido también en el Museo Picasso Málaga (fuente: canal Qatar Museums)