Andalucía, Tesoro Natural

El Teatro Romano de Málaga a los pies dela Alcazaba (Foto: Emilio)
El Teatro Romano de Málaga a los pies dela Alcazaba (Foto: Emilio)

Es muy difícil, por no decir imposible, encontrar en un radio de apenas 150 kilómetros  una riqueza cultural y monumental como la que ofrece Andalucía en las ciudades de Sevilla, Córdoba, Granada, Málaga y Cádiz, enclaves milenarios que guardan en sus calles la impronta de las civilizaciones que se asentaron por la perfecta ubicación geoestratégica en el Mediterráneo, como conexión entre continentes y con el Atlántico. Los íberos, fenicios y griegos en la protohistoria, los romanos y visigodos o los musulmanes dejaron en Andalucía vestigios y huellas que convierten a esta región del Sur de Europa en un tesoro cultural inigualable.

Plaza de España de Sevilla (Foto: Jorge Franganillo)

Plaza de España de Sevilla (Foto: Jorge Franganillo)

Baste mencionar la Giralda y la Catedral en Sevilla; la Mezquita-Catedral de Córdoba; la Alhambra y el Generalife en Granada; el entorno monumental Teatro Romano-Alcazaba-Castillo Gibralfaro en Málaga, o la Catedral de Cádiz para darse cuenta de  esta dimensión cultural. Y para el viajero más curioso, puede incluso profundizar en el pasado prehistórico del territorio andaluz, con un pasado megalítico desde el Neolítico a la Edad de Piedra que dejaron ejemplos como los dólmenes de Antequera, declarados Patrimonio de la Humanidad; el parque megalítico de Gorafe en la comarca de Guadix, o los conjuntos de Velencina de la Concepción o el yacimiento del Gandul. A ello hay que sumar la herencia prehistórica de cuevas como las de Nerja, Ardales y la Pileta, en Málaga, o las cuevas de Aracena, con el especial encanto de la Gruta de las Maravillas.

Imagen del interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba (Foto; Alper Çugun)

Imagen del interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba (Foto; Alper Çugun)

Desde Málaga se pueden visitar con facilidad gran grandes capitales monumentales de Andalucía gracias a su red de carreteras. Sevilla está a apenas dos horas y cuatro; Granada, a una hora y media, y Córdoba,  en una hora y 40 minutos. La oferta es abrumadora y más aún si se conjuga con la gastronomía que tanto Cádiz, Sevilla, Córdoba, Granada y la misma Málaga ofrecen. En la capital hispalense se puede visitar a pie la Catedral y la Giralda la Plaza de España, el Real Alcázar, la Torre del Oro, así como pasear por el Barrio de Santa Cruz, Triana o el Parque de María Luisa.

En Córdoba, además de perderse por sus callejuelas y visitar la Mezquita-Catedral, hay que acercarse a Medina Azahara, el yacimiento de un palacio que mandó edificar Abderramán III a ocho kilómetros de la capital. Además, el Puente Romano o el Alcázar de los Reyes Cristianos.

Patio de los Leones de la Alhambra de Granada (Foto: Voyou Desoeuvre)

Patio de los Leones de la Alhambra de Granada (Foto: Voyou Desoeuvre)

El espectacular impacto que produce el paisaje de la Alhambra de Granada merece por sí solo una visita, porque las sensaciones varían al amanecer, al atardecer y en plena noche. El Generalife y una escapada obligatoria a los barrios de Sacromonte y el Albaicín completan una escapada que siempre quedará en el recuerdo de nuestro viaje por tesoros culturales de Andalucía que tienen un perfecto complemento en la ciudad milenaria y portuaria de Cádiz que se levanta en una estrecha franja de tierra rodeada por el mar Atlántico. Pasear por su casco antiguo, ver la Catedral, disfrutar de sus playas kilométricas y perderse para tapear por el barrio de La Viña es una puesta segura en estas escapadas desde Málaga que permiten intuir el extraordinario legado monumental y cultural de miles de años de historia. 

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Vista de la Catedral de Cádiz y del océano atlántico. (BH-Fotografie)