Andalucía, agua, sol y arena

Playa Calahonda, Nerja (Málaga), de Nick Kenrick
Playa Calahonda, Nerja (Málaga), de Nick Kenrick

No hay dos playas iguales. Ese es uno de los grandes atractivos que el viajero que acude a Andalucía se encuentra a lo largo de los mil kilómetros de su litoral, desde la frontera con Portugal en la desembocadura del Guadiana, en Huelva, hasta el Cabo de Gata de Almería. Desde las inmensas llanuras de arena blanca y dunas hasta pequeñas calas en caprichosos y espectaculares acantilados. Uno de los grandes placeres es pasear por las interminables playas de Cádiz o Huelva, hacer windsurf, kitesurf o surf en el entorno de Tarifa y Conil o bucear en los acantilados de Maro-Cerro Gordo, Granada o Cabo de Gata. Hay destinos para la tranquilidad y contemplación, la diversión o los viajes en familia y con niños.

Playa de Bolonia (Cádiz), de Carlos ZGZ

Playa de Bolonia (Cádiz), de Carlos ZGZ

Cádiz es el paraíso de los atardeceres, donde caminar o pasear a caballo por la orilla, y Tarifa y su entorno, uno de los mejores lugares de Europa para disfrutar del viento y las olas. Desde Sanlúcar de Barrameda, asentada en la desembocadura del Guadalquivir frente al Parque de Doñana, hasta la espectacular playa de Bolonia, junto a las ruinas de la ciudad romana de Baelo Claudia, de finales del siglo II a.C.

En toda esta zona se encuentran una infinidad de escuelas para la práctica deportiva, con playas como Los Lances, dedicada al kitesurf, o El Palmar, con cientos de surfistas a la busca de una buena ola.

Huelva combina las playas salvajes entre dunas y pinares y núcleos turísticos con grandes complejos hoteleros y puertos deportivos para los amantes de la vela. Ayamonte, Isla Cristina, Lepe, Cartaya, Punta Umbría, Mazagón y Matalascañas son algunos de sus enclaves más reconocidos.

El Playazo, Cabo de Gata. Imagen de Paco Gómez

El Playazo, Cabo de Gata. Imagen de Paco Gómez

 

Además de las playas donde tomar el sol y comer pescaíto frito en  alguno de los chiringuitos de la costa, las provincias de Málaga y Granada cuentan con el Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo, con una enorme diversidad  de flora y fauna marina y paraíso para los amantes del submarinismo en zonas como Nerja o La Herradura. Hay numerosos clubes de buceo con una amplia oferta de inmersiones para expertos o aquellos que quieran iniciarse en esta práctica deportiva.

Almería reserva al viajero en el Paraje Cabo de Gata-Níjar espacios desérticos espectaculares, con playas vírgenes de aguas transparentes y atardeceres hipnóticos que por sí solos merecen una visita.

Y junto a las playas, en todas las provincias a enclaves que conservan el tipismo de los pueblos andaluces con influencias, sobre todo, de las culturas árabes y romanas. Frigiliana y Nerja, en Málaga; Vejer, en Cádiz; Mojácar en Almería; los pueblos de la Alpujarra, en Granada, o Palo de la Frontera, en Huelva.  Un paraíso de agua, sol y arena entre cultura milenaria.

Faro de Trafalgar, de Antonio Periago Miñarro

Faro de Trafalgar, de Antonio Periago Miñarro

 

No two beaches are alike. That is one of the great attractions which travellers to Andalucía will find along the 1,000 kilometres of its coastline, from the border with Portugal and the Guadiana river estuary, in Huelva, to the Cabo de Gata in Almería. From immense stretches of white sand and dunes to tiny coves beneath spectacular, oddly shaped cliffs. Some of the greatest pleasures are strolling along the endless beaches of Cádiz and Huelva, windsurfing, kitesurfing and surfing around Tarifa and Conil or diving near the cliffs at Maro-Cerro Gordo, Granada, or at Cabo de Gata. There are places for those seeking tranquility and contemplation, fun and entertainment, or trips with the family and children.

Cádiz is a paradise at sunset, especially strolling or riding a horse along the beach, and the Tarifa area is one of the best places in Europe to enjoy the wind and waves. From Sanlúcar de Barrameda, on the Guadalquivir estuary opposite the Doñana Park, to the spectacular beach at Bolonia, beside the ruins of the Roman town of Baelo Claudia, dating back to the end of the 2nd century B.C. 

Throughout this area there are numerous schools for different types of sport, and beaches such as Los Lances, ideal for kitesurfing, or El Palmar, where hundreds of surfers go in search of good waves.  

Huelva combines wild beaches between dunes and pine forests with tourist resorts full of major hotel complexes and marinas for those who love sailing. Ayamonte, Isla Cristina, Lepe, Cartaya, Punta Umbría, Mazagón and Matalascañas are some of the most popular areas.

In addition to the beaches which are ideal for sunbathing and eating fried fish in a beach restaurant, the provinces of Málaga and Granada also have the Natural Beauty Spot of the Maro-Cerro Gordo cliffs, with a huge range of flora and marine fauna which makes this a paradise for those who love diving, in areas around Nerja and La Herradura. There are numerous clubs, offering a wide range of dives for experts or those who just want to try this type of sport for the first time.

Almería provides travellers with the Cabo de Gata-Níjar nature reserve, spectacular desert-like areas with virgin beaches and transparent waters, and hypnotic sunsets which are enough on their own to make this region a place to visit. 

And as well as the beaches, every province has its own Andalusian villages, which still bear traces of the Roman and Moorish cultures. Frigiliana and Nerja, in Málaga; Vejer, in Cádiz; Mojácar in Almería; the villages in La Alpujarra region of Granada, and Palo de la Frontera, in Huelva.  A paradise of sea, sun and sand amid a culture dating back thousands of years.